
¿Qué comer antes, durante y después de correr?
La alimentación es un pilar fundamental en el rendimiento de cualquier corredor. Optimizar tus comidas antes, durante y después de tus entrenamientos te ayudará a tener más energía, mejorar tu resistencia y acelerar tu recuperación.
Antes de correr: El Combustible
El objetivo principal es cargar tus depósitos de energía sin generar una sensación de pesadez. Lo ideal es realizar tu ingesta de alimentos entre 1.5 y 2 horas antes de salir.
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Guineo maduro: Es una excelente fuente de energía de fácil digestión.
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Tostadas: Puedes acompañarlas con un poco de miel o mermelada para un aporte rápido de carbohidratos.
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Avena: Preparada con agua y acompañada de frutas, es una opción equilibrada para iniciar tu jornada.
Durante la ruta: Mantén el ritmo
Si tu entrenamiento o carrera se extiende por más de 60 minutos, es fundamental que no olvides reponer energía y líquidos.
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Agua: Realiza sorbos constantes para mantener una correcta hidratación.
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Geles o gomitas: Son ideales para proporcionar energía inmediata a tus músculos.
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Electrolitos: Esenciales para nuestro clima tropical, ya que ayudan a prevenir la aparición de calambres.
Después de correr: Recuperación Total
Al finalizar, entras en una "ventana" crítica de 30 a 60 minutos para reparar tus fibras musculares. La combinación ganadora para esta etapa es Carbohidratos + Proteína.
Algunas opciones recomendadas:
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Huevos revueltos con tostadas.
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Yogur griego con granola.
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Pollo a la plancha con batata o arroz.
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Batido de proteína con fruta.
