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Diana Mazara
diana@santodomingocorre.com

Las personas que no realizan ningún tipo de actividad física coinciden en que la “falta de tiempo” es la principal causa para no dedicar unos minutos al entrenamiento. Y es que los quehaceres cotidianos como: el trabajo, los estudios y la convivencia familiar impiden a veces que podamos cumplir con un plan, pero por muy ocupado que estemos siempre es posible establecer un hábito inteligente y duradero de entrenamiento físico.

Tommy Álvarez, coach de fitness en su artículo: “Seis consejos para entrenar sin tiempo”  da algunas pautas para gente ocupada como tú.

  1. Cambia el "no tengo tiempo" por "¿de cuánto tiempo dispongo?"

Simplemente porque creas que no dispones de una hora entera o más para entrenar no significa que no te puedas beneficiar de sesiones o bloques cortos de ejercicio. Hacer ALGO es siempre mejor que hacer NADA. No dejes que la frustración de no poder hacer una sesión perfecta te frene para hacer, al menos, algo que pueda hacerte sentir bien e incluso beneficiarte física, fisiológica y psicológicamente.

    2. Entrenamientos exprés.

Son sesiones realmente cortas e intensas, de 10, 15 o 20 minutos, que puedes hacer a cualquier hora. Son entrenamientos con un carácter metabólico, es decir, se trata de ejercicios realizados sin apenas descanso y donde prima la intensidad con alta demanda muscular. Si estás muy ocupado, puedes utilizar estas sesiones como la herramienta principal de la semana… y quizá, los fines de semana cuando tengas más tiempo, introducir un par de sesiones largas.

    3. Entrena con tu propio peso.

Con el entrenamiento con tu peso corporal podrás realizar una cantidad significativa de trabajo en un periodo corto de tiempo. No necesitarás mucho tiempo para tu calentamiento ni entre series comparado al trabajo en un gimnasio con barras y pesas. Y, una vez que desarrolles cierta experiencia usando sólo tu cuerpo como herramienta para entrenar, podrás hacerlo prácticamente en cualquier lugar.

    4. Levántate un poco más temprano.

Poner tu despertador media hora antes puede que no parezca mucho, pero si estableces ese hábito añadirás algo más de 3 horas a cada una de tus semanas. La buena noticia: Si estableces el hábito de entrenar por la mañana comprobarás toda la energía que aportará a tus tan ocupados días en la oficina, en el colegio o en cualquiera que sea tu trabajo.

   5. Ejercicios eficientes.

Cuando no dispones de mucho tiempo, lo sabio es irse por lo seguro y evitar estar “inventando” en el gimnasio. Con levantar pesos de forma eficiente me refiero a utilizar ejercicios que “saquen” lo mejor de ti, que te hagan salir de la “zona confort”. En otras palabras, busca aquellos ejercicios de naturaleza compuesta que te permiten levantar cargas pesadas. El peso muerto es el ejemplo más significativo. Si no haces otro tipo de trabajo ese día salvo un par de series de peso muerto con cargas altas, ya estarás haciendo más que la gran mayoría de la gente. Otros buenos ejercicios son los squat, press en banco, squat frontal, etc.

   6. Combina ejercicios.

Otra opción cuando el tiempo es esencial en tu calendario pero aun así quieres obtener beneficios de tus  entrenamientos, es ejecutar variaciones de un ejercicio que permiten apuntar a varios objetivos.

 

 

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