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Por: Ycell Suero
info@santodomingocorre.com

Elegir un momento del día para entrenar puede marcar una diferencia significativa en tu rendimiento.¿Cuándo empezar una dieta?, ¿cuándo ir aumentando la intensidad?, ¿cuál es el mejor momento del día para aprovechar al máximo el ejercicio?.o ¿como evitar futuras lesiones?

La respuesta depende en parte de tus objetivos. El fisioterapeuta Carlos J. Salinas, de FisioSalinas, que es especialista en Terapia Manual Ortopédica y Reeducación Postural Global, aclara nuestras dudas sobre cómo evitar futuras lesiones y el mejor horario para salir a entrenar. 

Cuando solemos entrenar de una forma agresiva, e incluso de manera despreocupada estamos más expuestos a las lesiones, las cuales pueden ser un terrible impedimento en  nuestro camino trazado, las lesiones más comunes en los atletas son: Rodilla del corredor: conocida como síndrome Patelo-femoral. Es una lesión del cartílago que se encuentra por debajo de la rótula, entre esta y el fémur. Dependiendo de la gravedad se clasifica en grado I, II, III y IV. También se conoce como “Condromalacia” y casi siempre viene acompañado de dolor del tendón del cuádriceps.También está la Shin splint: conocido como periostitis tibial. Los corredores la describen comúnmente como la lesión de los tibiales. Es el dolor característico de la zona anterior del hueso llamado “tibia”, y es muy común en corredores principiantes, ya que la pierna no está acostumbrada al impacto del pie sobre el asfalto. Suele aliviar con reposo aunque en muchas ocasiones en necesario fisioterapia para acelerar la recuperación.

La Fascitis Plantar es otra de las tantas lesiones que le puede ocurrir a un atleta, esta  es el dolor que se localiza en la planta del pie. Algunos corredores lo describen durante la fase de apoyo mientras que otros lo refieren durante la fase de despegue de los dedos al correr. Sus manifestaciones pueden ser múltiples, desde dolor en actividades cotidianas como caminar y subir y bajar escaleras, hasta dolor en reposo. En otros casos el dolor aparece al correr, lo que impide el entrenamiento. Bursitis de cadera: es la inflamación de una estructura de la cadera, en su parte lateral, que se llama “bursa”, la cual está encargada de permitir el buen movimiento de la articulación de la cadera. Esta lesión normalmente se produce como consecuencia de una debilidad muscular de los estabilizadores de cadera (glúteo medio y glúteo menor). A veces suele acompañarse por un dolor en la banda iliotibial.

Un horario en el que se pueda sacar mejor provecho a nuestro entrenamiento, tomando en cuenta que tenemos dos horas de entrenamiento predilectas, temprano en la madrugada o al final de la tarde por los horarios laborales. Algunos investigadores aseguran que las horas al final de la tarde tienen mejores beneficios que entrenar en la madrugada. Una de las razones parece ser la temperatura corporal, ya que está en su pico más alto hacia el final de la tarde y estudios han revelado que el cuerpo funciona mejor cuando su temperatura corporal es más elevada. Lo mismo ocurre con la función de los pulmones. Por el contrario las desventajas de entrenar en la madrugada radican en que al tener la temperatura corporal más baja, los músculos están “más fríos” por lo que les cuesta más entrar en calor para alcanzar su tope de rendimiento. Además, el hecho de entrenar en ayunas o con poca ingesta de nutrientes, puede condicionar el aprovechamiento de la energía.

¿Es recomendable visitar a un fisioterapeuta cuando tenemos planeado iniciar en el mundo atlético?. ¨Si el fisioterapeuta puede evaluar las capacidades físicas y los factores de riesgo que pueden predisponer al corredor principiante a una lesión. De la misma manera, el fisioterapeuta está encargado de establecer un plan de entrenamiento que permita obtener los mejores resultados¨ explicó Salinas

Entre las recomendaciones para los que ya han sufrido lesiones entrenando, Salinas nos explica que la reincorporación al entrenamiento luego de una lesión debe realizarse de forma estratégica. De esta manera se disminuye el riesgo de una recaída y se recupera la confianza en el entrenamiento de manera más efectiva. ¨Como regla general le indico a mis pacientes que al volver a entrenar luego de una lesión, lo hagan entre un 30 y 40% de la intensidad con la que estaban entrenando antes de lesionarse¨ acota el fisioterapeuta Carlos Salinas. Tomando en cuenta la distancia, el tiempo y el trabajo cardiovascular. En esta etapa (que puede durar dos semanas aproximadamente), siempre es mejor quedarse con las ganas de seguir entrenando; aún cuando el corredor se siente muy bien y sin dolor; que pasarse de contento y exponerse a una recaída. A partir de ahí, se puede ir progresando en las diferentes variables del entrenamiento, hasta alcanzar los niveles deseados.

Con estas recomendaciones esperamos que ahora tu entrenamiento sea más llevadero y que saques el máximo provecho de todo lo que estás dispuesto a ejecutar, si tienes alguna duda con respecto a estos temas puedes contactar con Salinas en Instagram como @FisioSalinas y en www.fisiosalinas.com.

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