Si lleva aceite, que sea de Oliva.

 
Por Karla Martín
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Siempre he escuchado que el aceite de Oliva no se debe calentar demasiado como para freír alimentos, ya que pierde todas sus propiedades y hasta se vuelve toxico para nuestro organismo.
 
Según estudios realizados por las cátedras de Cardiología y Bioquímica Clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zaragoza, se demostró que la sustitución del consumo de aceite de girasol por aceite de oliva durante diez semanas, redujo en promedio un 13% del colesterol sanguíneo. 
 
El aceite de Oliva, es la grasa con la que mejor se fríen los alimentos, ya que forma una capa más consistente a su alrededor. Gracias a ella, los alimentos retienen sus jugos y no absorben más aceite. Aunque puede alcanzar altas temperaturas (180ºC), es el que menor alteración sufre durante el calentamiento por lo que puede reutilizarse más veces que otros aceites. Además se trata de aceite vegetal que contribuye con un mayor número de factores beneficiosos para nuestra salud. 
 
El aceite de oliva ejerce gran influencia sobre el organismo, por ejemplo, en nuestro Sistema Digestivo:
 
ü  Disminuye la secreción de  la acidez gástrica.  
ü  Disminuye la actividad secretora del páncreas sin afectar a la digestibilidad de los alimentos.  
ü  Mejora el vaciamiento de la vesícula biliar, lo que evita la formación de cálculos biliares.
ü  Mejora la absorción intestinal de diversos nutrientes, especialmente los inorgánicos, corrigiendo enfermedades como la anemia (mejora la absorción del hierro).
 
 En el Sistema Vascular:
                                                   
ü  Provoca una disminución del colesterol total en sangre.
ü  Disminuye el colesterol LDL (el malo).  
ü  No modifica los niveles de colesterol HDL (el bueno).
ü  Estimula la producción de vasodilatadores (mejora la fluidez de la sangre).
ü  Disminuye la capacidad de oxidación del colesterol LDL, lo que evita el infarto  por ateroma.  
ü  Disminuye la presión arterial.
 
En los procesos oxidativos:
 
ü  El aceite de oliva es un gran impedimento para la oxidación celular, por lo que contribuye aprevenir muchas enfermedades e, incluso, la vejez prematura.  
ü  Sobre los enfermos de diabetes, mejora el perfil lipídico del enfermo.
ü  Disminuye la glucemia, lo que permite rebajar las dosis diarias de insulina.
 
En fin, el aceite de Oliva es un gran aliado para la salud, inclúyelo en tus comidas y colabora con tus sistemas.
 
Foto: Ofifacil.com

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